Consejos y claves para postproducción

¿Cómo iniciar el retoque después de una fotografía?

A menudo podemos pensar cuando vemos una fotografía impactante que es solo mérito del fotógrafo, y que lo que estáis viendo es el resultado del ajuste final de todos los parámetros de la cámara de una forma personal para conseguir este objetivo. Sin embargo, la postproducción fotográfica está pensada para que el autor de la fotografía pueda conseguir el resultado exacto que buscaba y que, por alguna razón, no hubiera podido conseguirse.

Muchas fotografías se mejoran con este proceso. Hay quien piensa que la postproducción fotográfica es uno de los aspectos más difíciles para un fotógrafo. Por ello es necesario tener en cuenta algunas pautas muy básicas para llevar a cabo esta parte del proceso fotográfico.

Una de las claves para la correcta postproducción fotográfica es la planificación. Como ocurre en gran parte de la fotografía profesional, hay que saber qué se quiere conseguir a través de las imágenes y cómo.

Por ello, para una adecuada postproducción es esencial en una correcta producción fotográfica. Que las imágenes con las que contamos para retocar digitalmente tengan inicialmente algo con lo que podamos jugar. Esto significa que deben haber sido correctamente tratadas en la sesión de fotos. Muchos de los errores que se tienen que reparar en la postproducción de fotografías podrían haberse prevenido si hubieran llevado a cabo una correcta planificación.

Otro elemento importante a la hora de retocar imágenes es la práctica. Obviamente, las primeras veces que utilicemos un programa como Photoshop o Lightroom no sabremos por donde comenzar.

Para mejorar las imágenes, sin duda, hay que tener en cuenta la gestión del color. No hay nada peor que el hecho de que en una serie de fotografías el color no concuerde entre ellas. Esto genera que parezcan hechas sin un pensamiento de unidad la una con la otra.

La sensación que transmite no es otra que desorden y mala planificación. Por eso hacer una buena gestión del color en la imagen es clave. Se puede establecer un sentimiento o sensación a través del color para una imagen o para una locación determinada. Pero, cuando esta se incluye dentro de una serie, los valores deberían ser constantes para dotar dicha serie de una unidad.

Una vez que el color haya sido corregido de forma que el resultado que tenemos sea el deseado, pueden realizarse pequeños retoques estéticos dentro de la imagen: deshacerse de aquellos elementos que, por diversas razones, no quedan bonitos dentro de cuadro. Es el momento del silueteado, los montajes, desenfoques, etc. Dependiendo de lo que quieras hacer con tu imagen el número de retoques necesarios será mayor o menor. Pero hay que tener en mente que cuantos menos elementos de la imagen cambies, más natural será esta.

Hay que tener en cuenta, por supuesto, que lo más importante es el archivo sobre el que estamos trabajando. Por ello, y tras varias pérdidas dramáticas de trabajos anteriores, algo imprescindible es guardar nuestro trabajo de forma segura. Esto se hace para que, en caso de que haya algún problema, nuestro trabajo esté protegido. Si no, tendríamos que volver a empezar desde el principio o acabaríamos perdiendo los archivos originales. Por ello es también práctico tener el trabajo guardado en más de un dispositivo de memoria por si uno de ellos se pierde.

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